La enseñanza se remonta a muchos siglos, pero en esta Escuela es diferente: para nosotros el ser humano es el principio y finalidad de la educación,  y es desde el ser humano en su totalidad corporal, intelectual y afectiva que nuestra labor cobra su más alto sentido.
Fomentar un espacio educativo de confianza y armonía, para formar profesionales conscientes de nuestra persona y nuestro entorno, siempre en la búsqueda de mejorar la calidad de vida, y siempre al servicio de la comunidad. Un compromiso vivo con la naturaleza, la casa, la ciudad y cada uno de sus habitantes.